Este restaurante es un hallazgo excelente para aquellos que buscan una auténtica cocina venezolana y colombiana en Madrid. El ambiente es de moda y acogedor, lo que lo hace un lugar perfecto para almuerzo y cena. El menú ofrece una amplia variedad de platos, incluyendo arepas, cachapas, tequeños y jugos frescos. La calidad de la comida es consistente, con muchos críticos alabando los sabores y la presentación. Aunque los precios son un poco altos, la calidad y la cantidad de la comida hacen que sea una inversión merecedora.Una de las características destacadas de este restaurante es su compromiso con la inclusión y la diversidad. Es una empresa propiedad de mujeres y un espacio seguro para personas trans, lo que lo hace un entorno acogedor para todos. El personal es amable y atento, y el servicio es rápido y eficiente.Algunos críticos han destacado que el restaurante puede ser un poco ruidoso, especialmente los fines de semana, pero en general el ambiente es animado y energético. La selección de música es un poco limitada, pero el restaurante ha aclarado que no pueden reproducir música debido a nuevas regulaciones de la ciudad.Un problema que ha sido mencionado por algunos críticos es la falta de ingredientes tradicionales venezolanos, como tres-cola y cerveza Polar, en el menú. Sin embargo, el restaurante ha explicado que estos ingredientes no están ampliamente disponibles en España y que están trabajando para obtenerlos localmente.En general, este restaurante es una excelente opción para cualquier persona que busque una experiencia culinaria única y deliciosa en Madrid. La calidad de la comida, el ambiente acogedor y el personal amable lo convierten en un referente en la escena gastronómica de la ciudad.