Este apartamento vacacional ofrece un escaparate sereno de la agitación de la vida urbana, rodeado de la belleza y tranquilidad de la naturaleza. Las casas de madera, hechas con cuidado, proporcionan un ambiente acogedor perfecto para la relajación. Los huéspedes pueden relajarse con una vista panorámica de las playas circundantes de Costa Maresme y Costa Brava.El diseño y la decoración del apartamento son verdaderamente únicos, reflejando el toque artístico del dueño y la atención al detalle. Cada rincón de la propiedad ha sido pensado cuidadosamente para crear un ambiente pacífico, ideal para escapadas románticas, reuniones familiares o retiros solitarios.Si bien la ubicación no es fácilmente accesible por transporte público, hay un estacionamiento accesible en silla de ruedas disponible. La propiedad no acepta tarjetas de crédito o débito, solo efectivo.El dueño, Marta, es cálido y acogedor, tomando mucho cuidado de asegurarse de que los huéspedes se sientan en casa. Su amabilidad y generosidad hacen que la estancia sea aún más memorable. Sin embargo, algunos huéspedes pueden encontrar las limitadas comodidades y la falta de modernidades un inconveniente.A pesar de estas limitaciones menores, el ambiente tranquilo del apartamento, las vistas impresionantes y la hospitalidad excepcional de Marta lo convierten en una excelente opción para aquellos que buscan un retiro pacífico.