Este es un lugar maravilloso para aquellos que buscan un retiro pacífico. Los apartamentos son amplios, bien mantenidos y equipados con todas las comodidades necesarias. Los propietarios, Natalia e Iñaki, son cálidos y acogedores, brindando un servicio excepcional a sus huéspedes. Van más allá para asegurarse de que se satisfagan todas las necesidades, desde recomendar atracciones locales hasta proporcionar recomendaciones para cenar. La ubicación es ideal para explorar el campo circundante y las ciudades cercanas, con muchas oportunidades para caminar y realizar actividades al aire libre.Los apartamentos en sí están impecables, con un enfoque en la sostenibilidad y la eco-amabilidad. La decoración es encantadora y rústica, lo que añade al ambiente general de la propiedad. Los jardines son un placer, con una variedad de plantas y flores en exhibición.Una de las características destacadas de este lugar es su inclusividad. Los propietarios se identifican como mujeres propietarias y son amigables con la comunidad LGBTQ+, lo que lo hace un espacio acogedor para todos los huéspedes.Aunque la propiedad está bien mantenida, hay un área de mejora: la situación de estacionamiento podría ser más fluida. En ocasiones, los huéspedes han reportado dificultades para encontrar espacios de estacionamiento, lo que puede ser frustrante, especialmente para aquellos con problemas de movilidad.En general, esta es una excelente opción para cualquiera que busque un retiro relajante y rejuvenecedor en un hermoso entorno natural.