Este lugar es un restaurante de sushi decente con un ambiente de tendencia. Es ideal para niños y ofrece diversas opciones de restauración, incluyendo servicio a la mesa y bufé. El restaurante acepta reservas y tiene una entrada, asientos y aparcamiento accesibles en silla de ruedas. Es un buen lugar para comer solo, cenar y almorzar. El personal es amable y atento, pero la calidad de la comida puede ser inconsistente. Algunos críticos encontraron que las comidas eran simples e inspiradoras, mientras que otros disfrutaron de la variedad de opciones. Los precios son razonables, pero algunos piensan que la calidad no se alinea con el costo. En general, es una buena opción para aquellos que buscan una experiencia de sushi informal en Madrid. Sin embargo, algunas sillas están en una mala condición, lo que puede ser un problema para los visitantes.