Este restaurante tiene una gran ubicación y ofrece una variedad de platos, incluyendo especialidades vascas. El personal es amable y acogedor, especialmente para familias con niños, ya que es amistoso con perros y tiene una zona de juegos. El menñ tiene una variedad de opciones, incluyendo postres y bebidas alcohólicas. Sin embargo, han habido problemas con la calidad incoherente y los tiempos de espera, con algunos clientes informando retrasos largos en la recepción de sus comidas y ser atendidos por personal poco preparado. También es interesante destacar que algunos clientes han expresado su decepción con la calidad de ciertos platos, como el solomillo, que se informó que estaba congelado. En general, parece que el restaurante intenta brindar una buena experiencia, pero hay un espacio para mejorar en cuanto a la coherencia y la calidad.