El lugar es accesible para todos, gracias a la entrada para silla de ruedas. La gente está contenta con las horas de trabajo largas, lo que permite visitar en cualquier momento. El personal, por otro lado, puede ser bastante antipático, como lo han informado varios visitantes. Los servicios son un saco de malas, con algunas personas que mencionan que son antiguos y necesitan renovarse, mientras que otros creen que están bien. Los terrenos están bien mantenidos, y la barra sirve comida y bebidas decentes. Algunos visitantes han tenido problemas con el servicio en la barra, pero otros han tenido una buena experiencia. El aparcamiento puede ser un poco difícil, pero en general, el lugar tiene mucho que ofrecer, especialmente para aquellos que quieren ver deportes o simplemente relajarse.