Este restaurante y café es un poco irregular. La atmósfera es tranquila, acogedora y casual, lo que lo hace un gran lugar para grupos. Sin embargo, la calidad de la comida y el servicio es inconsistente. Algunos clientes han reportado recibir pedidos incorrectos, mientras que otros han tenido que esperar horas por sus comidas. Los precios son razonables, pero no son el mejor valor por la calidad recibida. Por otro lado, la disposición del restaurante para innovar y probar nuevas cosas es encomiable. El menú cambia estacionalmente y ofrecen una variedad de opciones para diferentes gustos y restricciones dietéticas. Sin embargo, algunos clientes han reportado que las opciones del menú no se comunican claramente, lo que lleva a confusión y decepción.Un problema notable es que algunos clientes han reportado recibir pedidos incorrectos o haber tenido que esperar horas por sus comidas, lo que puede ser frustrante y decepcionante.El restaurante tiene una excelente ubicación en el centro de Friol, con una terraza acogedora que ofrece vistas de la plaza. El personal es generalmente amigable y acogedor, pero algunos clientes han reportado que pueden ser lentos para responder a solicitudes o parecen abrumados. El restaurante es accesible para sillas de ruedas, con áreas de asiento y entrada diseñadas para acomodar a huéspedes con problemas de movilidad.En general, este restaurante y café tiene potencial, pero necesita trabajar en la consistencia y la comunicación para ofrecer una mejor experiencia para sus clientes.