Este acogedor café es un gran lugar para un desayuno tranquilo y informal con la familia. El ambiente es invitador y los chicos lo disfrutan mucho. Tienen una buena selección de pinchos en diferentes dús y Denisse es una excelente cocinera. El personal es amable y atento. El café es accesible en silla de ruedas y tienen una barra en el sitio. Aceptan diferentes métodos de pago, incluyendo pagos móviles con NFC y tarjetas de crédito. Es importante destacar que el horario de apertura es un poco irregular, con algunos dús que cierran temprano a las 1 am. Sin embargo, están abiertos tarde los fines de semana y puedes disfrutar de su excelente selección de café y vino durante esos tiempos. En resumen, este café es una buena adición al barrio, pero un horario de apertura más consistente sería un plus.