Este estudio es un gran lugar para hacerse un tatuaje. El equipo es muy amigable y acogedor, haciéndote sentir cómodo desde el principio. El estudio en sí es limpio y bien mantenido, con una gran atmósfera. El dueño, Alex, es un artista habilidoso que se toma el tiempo para escuchar tus ideas y trabajar contigo para crear un diseño que te encantará. Es muy profesional y se siente orgulloso de su trabajo, lo cual es evidente en el resultado final. El estudio ofrece una amplia gama de servicios, desde pequeños tatuajes hasta diseños a gran escala, y trabajan contigo para asegurarte de que obtengas exactamente lo que quieres. Un problema menor es que los horarios de trabajo podrían ser más flexibles, especialmente los fines de semana. En general, este estudio es una excelente opción para cualquier persona que busque hacerse un tatuaje, y lo recomendaría altamente.