Este punto de CaixaBank parece tener problemas significativos con el servicio al cliente. Muchos clientes han informado tiempos de espera largos, personal poco útil y una falta de empatía. Algunos incluso han mencionado ser hablado con tono condescendiente. La calidad del servicio está por debajo de lo esperable, y el precio parece estar en el lado alto. El lugar también carece de innovación, aferrándose a métodos bancarios tradicionales sin mucho esfuerzo por modernizar o mejorar la experiencia del cliente. En general, es una experiencia decepcionante para la mayoría de los clientes.