Este hotel ofrece apartamentos informales de 1 y 2 habitaciones con cocinas completas y balcones. La ubicación es conveniente, con dos estaciones de metro cerca y una caminata de 10 minutos a atracciones como la Sagrada Familia. Sin embargo, la calidad del hotel es un desencanto, con muchos huéspedes quejándose de la limpieza, las chinches de cama y otros problemas. Algunos apartamentos son espaciosos, pero otros están estrechos y el decorado es básico. El personal del hotel ha recibido reseñas mixtas, con algunos huéspedes que los encuentran amables y útiles, mientras que otros han experimentado un servicio pobre y tiempos de espera largos. La innovadora aproximación del hotel al auto-check-in y la entrada sin llaves es un plus, pero también puede ser frustrante si encuentras problemas técnicos. En general, este hotel es una opción decente para aquellos que buscan un lugar barato para quedarse en Barcelona, pero prepárate para algunas concesiones en la calidad y el servicio. Un problema importante que destaca es la inconsistente limpieza y mantenimiento del hotel, con varios huéspedes informando encontrar suciedad, manchas y chinches de cama en sus apartamentos. Esto es una preocupación significativa, especialmente para viajeros con alergias o sensibilidades. Si bien el personal del hotel es generalmente amable y dispuesto a ayudar, su respuesta a las quejas de los huéspedes puede ser lenta y poco útil. Finalmente, este hotel es un bolso mixto, ofreciendo una ubicación conveniente y amenities innovadoras, pero luchando con la limpieza, el mantenimiento y el servicio al cliente.