

La Semana Santa de Valladolid es un ejemplo destacado de la proyección internacional que ha alcanzado esta celebración. Sus procesiones del Viernes Santo sobresalen por la extraordinaria riqueza de la escultura religiosa castellana, con valiosas tallas realizadas por algunos de los grandes artistas del barroco español.
El viernes por la mañana, un grupo de cofrades a caballo recorre la ciudad anunciando mediante un poético pregón el Sermón de las Siete Palabras, que tiene lugar en la Plaza Mayor. Este acto es uno de los momentos más representativos de la jornada.
Por la tarde, miles de personas acompañan la Procesión General de la Pasión, en la que desfilan 31 pasos, la mayoría tallados durante los siglos XVI y XVII. El cortejo termina con la Virgen de las Angustias. Su regreso a la iglesia constituye uno de los instantes más emotivos de la Semana Santa vallisoletana, especialmente cuando los asistentes entonan la tradicional Salve Popular en su honor.
La Semana Santa es una de las celebraciones religiosas más vistosas y conmovedoras de España. La devoción se combina con el arte, el colorido y la música en las procesiones que recuerdan la muerte de Jesucristo. Los miembros de las distintas hermandades y cofradías, vestidos con sus túnicas características, recorren las calles portando los pasos al ritmo de tambores y música, creando escenas de gran solemnidad y belleza.

