

La Semana Santa de Málaga es conocida por sus majestuosos tronos procesionales y por conservar tradiciones muy arraigadas. Una de las más singulares es el indulto de un preso, una costumbre que se remonta al reinado de Carlos III.
Según cuenta la tradición, cuando las procesiones de Semana Santa fueron suspendidas debido a una epidemia, los presos de la cárcel de Málaga se amotinaron en señal de protesta y sacaron a hombros una imagen de Jesús Nazareno. Después de devolverla a su templo, regresaron a sus celdas. Al conocer lo sucedido, el monarca concedió a la imagen, conocida desde entonces como Jesús el Rico, el privilegio de indultar a un preso cada año.
La procesión tiene lugar el Miércoles Santo y uno de sus momentos más destacados es la ceremonia del indulto. Alrededor de las 20:30 h, cerca de la Plaza de la Aduana, se lee oficialmente el decreto de libertad al preso. Arrodillado ante la imagen, recibe la bendición de Jesús el Rico, cuya talla cuenta con un brazo articulado. A continuación, el indultado se incorpora al recorrido procesional por las calles de Málaga.
La Semana Santa es una de las celebraciones más espectaculares y emotivas de la ciudad. La devoción, el arte, el color y la música se unen en las procesiones que conmemoran la muerte de Jesucristo. Los miembros de las distintas hermandades y cofradías, vestidos con sus túnicas tradicionales, recorren las calles portando imágenes religiosas conocidas como pasos, al ritmo de tambores y música solemne, creando escenas de gran belleza.