

La Semana Santa de Híjar es una celebración en la que el sonido de los tambores ocupa el lugar protagonista.
Híjar cuenta con una de las tamborradas más antiguas de la zona. Según la tradición, sus orígenes se remontan a 1517, cuando el duque de Híjar solicitó a los franciscanos que organizaran una Semana Santa marcada por un profundo sentido penitencial.
Conocida como la tamborrada, esta celebración comparte la tradición de los tambores con otras localidades del Bajo Aragón integradas en la Ruta del Tambor. Los actos comienzan a medianoche del Jueves Santo con la Rompida, el momento en que el alcalde da la señal para que empiecen los redobles.
El sonido de los tambores se prolonga durante toda la noche hasta las dos de la madrugada, cuando sale una singular procesión conocida como la de los rosarieros o despertadores. Sus participantes realizan paradas en catorce puntos, correspondientes a las catorce estaciones del Vía Crucis, donde entonan antiguos cantos religiosos. Una vez finalizado el recorrido, los redobles vuelven a resonar, manteniendo viva esta arraigada tradición de la Semana Santa hijarana.

