Este lugar ofrece una experiencia gastronómica única con su arte indio y su comedor lleno de plantas. El restaurante sirve una variedad de samosas, currys y carnes horneadas en un horno tandoor. La carta ofrece un buen equilibrio entre platos tradicionales indios y giros modernos. El personal es atento y conocedor, haciendo recomendaciones para mejorar la experiencia gastronómica. La atmósfera del restaurante es moderna, romántica y tranquila, lo que lo hace adecuado para una variedad de ocasiones. Un problema potencial es que algunos clientes han reportado problemas con la calidad de la comida, con algunos platos siendo demasiado dulces. A pesar de esto, el restaurante ofrece un buen valor por el precio y es una excelente opción para aquellos que buscan una cocina india auténtica en un entorno moderno.