Este hotel ofrece una experiencia lujosa y moderna para sus huéspedes. Las habitaciones son limpias y elegantes, con camas cómodas y una vista agradable de la ciudad. El personal es amable y atento, proporcionando un servicio excelente a sus huéspedes. La ubicación del hotel es conveniente, con muchas comodidades cerca, incluyendo una estación de metro y restaurantes. Sin embargo, algunos huéspedes han informado problemas con el spa del hotel, con un huésped mencionando que las instalaciones eran caras y no valían el coste. Otro huésped informó que el gimnasio era básico y no bien mantenido, con un cross-trainer roto que no había sido marcado como fuera de servicio. Algunos huéspedes también han mencionado que la desayuna no era de acuerdo con los estándares del hotel, con un huésped apuntando que los huevos revueltos estaban fríos y las papas arrugadas no estaban cocidas bien. A pesar de estos problemas, el hotel sigue siendo una opción popular para viajeros de negocios y de placer.