Este museo es un poco una joya escondida en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. La calidad de los exhibidos es muy buena, con una amplia variedad de artefactos en exhibición. El personal es conocedor y feliz de responder a preguntas. Desafortunadamente, el museo puede ser un poco caro, especialmente para aquellos con un presupuesto ajustado. Sin embargo, los precios están en línea con otros museos en el área. El museo en sí es bastante pequeño, pero el personal lo compensa con su entusiasmo y dedicación. En general, este es un excelente lugar para visitar para cualquier persona interesada en arte y cultura. El museo es particularmente notable por su enfoque en los orígenes de los nombres de lugares en Gran Canaria. Tiene una exhibición única y fascinante sobre el Cortijo de San Gregorio, un sitio histórico que vale la pena visitar. Un problema notable es la accesibilidad limitada del museo, sin rampas para sillas de ruedas ni ascensores, lo que dificulta que los visitantes con problemas de movilidad exploren las exhibiciones.