El hostal tiene un ambiente maravilloso, perfecto para peregrinos en el camino de Santiago. El personal es muy amable y acogedor, haciendo que se sientan como en casa. Las habitaciones son acogedoras y limpias, con camas cómodas. El hostal tiene un jardín encantador y una hermosa vista del río. Los precios son muy razonables, especialmente teniendo en cuenta la alta calidad del servicio. Sin embargo, el hostal tiene algunas reglas estrictas, como llegar antes de las 10 PM, que puede ser un poco restrictivo. En general, es un gran lugar para estar, especialmente para aquellos con un presupuesto limitado. El personal es muy amable y hace todo lo posible para hacer que se sientan bienvenidos. La ubicación también es conveniente, con el centro de la ciudad a solo un corto paseo.