Este restaurante belga es un gran lugar para visitar, especialmente para aquellos que aman la cocina belga. La atmósfera es moderna y acogedora, lo que lo hace un lugar perfecto para una cena o almuerzo casual. Los niños son bienvenidos aquí, con un menú para niños y sillas altas disponibles. El restaurante también es accesible para sillas de ruedas, lo que facilita la entrada y salida para todos.La comida es la principal atracción aquí, con una gran selección de platos belgas, incluyendo opciones vegetarianas y platos pequeños. El restaurante también tiene una buena selección de vinos y cervezas, lo que lo hace un gran lugar para aquellos que quieren probar algo nuevo.Sin embargo, el servicio puede ser un poco inconsistente, con algunos visitantes reportando un servicio deficiente y tiempos de espera prolongados. El restaurante también es un poco caro, pero la calidad de la comida y la atmósfera hacen que valga la pena el costo extra.Un problema a tener en cuenta es que el restaurante solo está abierto los viernes, sábados y domingos, de 5 pm a 9 pm, en agosto. Esto puede ser un poco inconveniente para aquellos que quieren visitar durante la semana.En general, este restaurante es un gran lugar para aquellos que aman la cocina belga y están buscando una experiencia gastronómica única. Solo tenga en cuenta los horarios limitados y los problemas de servicio.