Este lugar es un ejemplo típico de un pequeño aeropuerto regional que está luchando para afrontar la creciente demanda. La experiencia general de los pasajeros se ve algo empequeñecida por la falta de infraestructura y servicios adecuados. La calidad de los servicios prestados es media, con algunos problemas informados con el manejo del equipaje y el comportamiento del personal. Por otro lado, la ubicación es conveniente y fácil de acceder, lo que la hace una opción popular para los viajeros. Las opciones de estacionamiento también son bien valoradas. Sin embargo, el aeropuerto necesita modernizarse e invertir para ponerse a la altura de otros aeropuertos europeos. Un problema mayor que se ha informado por varios pasajeros es la falta de acceso a la sala VIP debido a la sobrecarga. Esto ha resultado en largos tiempos de espera y frustración para aquellos que tienen derecho a utilizar la sala. En general, este aeropuerto es una buena opción para aquellos que están volando distancias cortas, pero puede no ser la mejor opción para aquellos que buscan una mayor gama de servicios y comodidades.